domingo, 30 de agosto de 2026

no. 3. Elementos inexistentes en el Tabernáculo, Música, (parte III) .txt,no. 200.

   

    3. En el tabernáculo no había música.

    En la descripción bíblica del tabernáculo no se menciona ningún instrumento musical como parte del mobiliario, ni de los utensilios, ni del servicio interior del santuario. Cuando leemos los capítulos de Éxodo que detallan cada elemento —el arca, la mesa, el candelero, el altar del holocausto, el altar del incienso, el lavacro, las vestiduras sacerdotales, el aceite de la unción, el incienso aromático— no encontramos la música ni referencia a cantores como parte del servicio continuo dentro del recinto sagrado (Exo 25–27; 30; 37–38). Todo lo que allí se describe tiene que ver con sacrificio, mediación, luz, pan y oración.

    No afirmamos que la música sea ajena a la adoración bíblica. Israel cantó desde el principio: Moisés y María entonaron un cántico de victoria junto al mar (Éx 15:1, 20-21), y los salmos están llenos de exhortaciones a alabar al Señor con instrumentos (Sal 33:2-3; 92:3; 150:3-5). Pero afirmamos que, en el diseño original del tabernáculo, el énfasis no recae sobre la música, sino sobre la presencia de Dios, la sangre del sacrificio, la luz del candelero, el pan de la presencia, el incienso de la oración y la mediación sacerdotal. El culto del santuario no estaba centrado en el estímulo sensorial, sino en la obediencia y en la reverencia delante de la santidad divina.

    a. Silencio reverente: El silencio del santuario no era un silencio vacío, sino lleno de significado. Mientras los sacerdotes ministraban, el pueblo guardaba reverencia: "Harás que los hijos de Israel quiten la iniquidad de sus santidades" (Lev 22:2). La santidad de Dios demandaba un acercamiento solemne, no festivo. El escritor de Eclesiastés nos recuerda: "Cuidad vuestros pasos cuando vayáis a la casa de Dios; y acercaos para oír más que para dar el sacrificio de los necios" (Ec 5:1). Y el profeta Habacuc exhorta: "Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra" (Hab 2:20). Sofonías añade: "¡Calla delante de Jehová el Señor, porque el día de Jehová está cerca!" (Sof 1:7). El silencio reverente es también una forma de adoración: reconoce que Dios habla y que el hombre debe escuchar antes que ofrecer.

    Encontramos las trompetas de plata que Dios mandó fabricar (Núm 10:1-10), pero estas aparecen como instrumento de convocatoria, de marcha, de alarma y de memorial litúrgico, pero no como parte del mobiliario ni como música continua dentro del lugar santo. Se tocaban para reunir al pueblo, para poner en marcha los campamentos, para ir a la guerra y como memorial delante de Dios en los sacrificios (Núm 10:2, 10:1-10). Su tarea era funcional y comunitaria, no de adoración musical dentro ni fuera del santuario.

    b. Obediencia antes que emoción: El tabernáculo enseñaba que el acceso a Dios no se obtenía mediante la experiencia emocional, sino mediante el sacrificio sustitutivo y la obediencia a la palabra revelada. Los sacrificios delimitaban el culto aceptable: holocausto, ofrenda, ofrendas de paz, expiación y culpa (Lev 1–7). El día de la expiación era el momento culminante del año, donde el sumo sacerdote entraba al lugar santísimo con sangre, no con música (Lev 16:1-34; Heb 9:7). El profeta Samuel había de declarar un principio fundamental: "Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros" (1 Sam 15:22). La obediencia a la palabra de Dios precede y supera cualquier expresión de adoración, por más sincera y ruidosa que sea.

    c. Adoración que no sustituye el altar: Fue David quien, posteriormente, organizó a los levitas como cantores y músicos para el servicio del tabernáculo en Sion, tras el traslado del arca a Jerusalén (1 Cr 15:16; 16:4-6). Más adelante, bajo su dirección, se establecieron turnos de músicos y cantores para el servicio continuo (1 Cr 25:1-7). Y en el templo de Salomón, la música cobró un papel destacado: "y cuando sonaban trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová... entonces la casa de Jehová se llenó de una nube, la gloria de Jehová" (2 Cr 5:13-14). Incluso el rey Ezequías, en su reforma, restableció la música conforme al mandamiento de David, Gad y Natán, profetas del Señor (2 Cr 29:25), lo que demuestra que la música en el templo no fue una innovación carnal, sino una disposición legítima inspirada por Dios para una etapa posterior de la revelación.

    Sin embargo, la historia de Israel nos enseña una lección solemne: cuando la música sustituye al altar, la adoración se corrompe. El profeta Amós denunció el culto de Israel diciendo: "Quita de mí el estruendo de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos. Pero corra el juicio como aguas, y la justicia como arroyo que no se seca" (Am 5:23-24). Dios rechazó la música de un pueblo cuya vida no reflejaba justicia ni integridad a El. La música sin obediencia, sin justicia y sin sangre del pacto es ruido que Dios no recibe.

    En el Nuevo Testamento, la adoración musical existe y es bendecida, pero nace de una vida llena del Espíritu y de la Palabra: el apóstol Pablo exhorta: "Sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos e himnos y cantos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones" (Ef 5:18-19). Y a los colosenses: "La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con salmos e himnos y cantos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor" (Col 3:16). Santiago nos dice: "¿Está alguno alegre? Cante alabanzas" (Stg 5:13). La música neotestamentaria fluye de la plenitud del Espíritu y del enriquecimiento por la Palabra y como un complemento en la vida del creyente, no como sustituto de ellos. 

    Así que al incluir los cántico y la música a tu vida no te olvides de añadir también una vida que agrade y glorifique el nombre de Dios.

Temas relacionados:       no. 1. Elementos inexistentes en el Tabernáculo, (parte I) txt, mp3

                                        no. 2. Elementos inexistentes en el Tabernáculo, (parte II) txt, 

                                         Elementos inexistentes en el tabernáculo (I) mp3

(haz clic sobre el título para leer o escuchar).

Esta sección tiene como meta, presentar información oportuna, interesante y hasta curiosa para el
 conocimiento sobre Dios y tu futuro eterno. 

                      

 Si ha sido de provecho compártelo en tus redes sociales, para que otros también sean bendecidos.

síguenos en:
 instagram: serginho6767
facebook: maná diario

No hay comentarios:

Publicar un comentario